Los datos privados son eso, privados.
De los diarios secretos de G.P.M.:
Ahí estaba, a media noche y todo sereno – de verdad -, a punto de dar por terminada mi jornada. Me disponía a apagar la computadora cuando recibí un mensaje, El Mensaje. No es anormal, y de echo es común, que reciba mensajes de desconocidos, puesto que mis datos de contacto son públicos: uno puede buscarme en la red o buscar mis datos de contacto en mi página o en una que otra red social en las participo.
Es cierto que la mayoría de los mensajes que recibo son mensajes basura del tipo: Soy de algún lugar de África y necesito tu ayuda para llevar a algún país de Europa la fortuna de mi familia, te recompensare muy bien. O te vendo medicamentos que requieren receta medica sin receta. O agranda tu pene. O te vendo cantidades industriales de viagra, barato, barato. O chicas sexys cerca de donde tu vives. O Encuentra al amor de tu vida … y demás mensajes de similar tipo. Pero este era diferente, este incluía datos específicos sobre mi, no parecía un mensaje automatizado, no tenía ese algo que vez en cada mensaje basura que te llega, parecía real.
En fin, se disparo en mi la alarma: «DEFCON 1. ¡alerta!, esto no es un simulacro.» Como dije antes, mis datos de contacto y algunos otros datos de mi circular por la red libremente; así que después de un momento que tranquilice y me dije: «Debe ser un correo legitimo que solicita información, eso y nada más.» Sí, aunque mis datos de contacto son públicos, y yo los hice públicos, me pone mal recibir mensajes de personas que no conozco. Me siento espiado.
Una vez que me tranquilice, pensé: «Ella -la persona- sabe cosas de mi. Creo correcto buscar algo sobre ella en la red. Así sabré un poco más de ella: su nombre completo, por ejemplo. Así le puedo responder el mensaje sin usar su seudónimo para referirme a ella. Es muy frió referirse a una persona por su seudónimo». Abrí el buscador, ingrese su seudónimo y alguna otra palabra para reducir la búsqueda de manera geográfica, infiriendo por el contenido del mensaje que tenía que ser una persona cercana a mi geográficamente, porque parecía que coincidíamos siempre en algún lugar. Corrí la búsqueda.
Well done!
Cuan grande fue mi sorpresa al recorrer la lista de resultados. Me encontré, si la memoria no me falla, en la tercer entrada de la lista un documento que debería ser de carácter privado. Este documento a primera vista y aun para el más descuidado de los funcionarios debería ser un documento confidencial, de ninguna manera debería aparecer en la lista de resultados de búsqueda alguna. ¡Si ni siquiera debería manejarse de manera libre al interior de la empresa que diantres hace disponible en la red?
¿Que contiene este documento que me heló la sangre al verlo en la red, disponible para todo mundo? Más de mil folios electrónicos con datos que deberían ser privados, más sin embargo no lo son. Este documento no solo incluía la información de la persona por la cual corrí la búsqueda, sino que incluía la información de otras quinientas noventa y un personas más. Claro que esto es para dejarte indignado, molesto, boquiabierto por la falta de seriedad con que manejaron estos datos, ¿no?
¿Habrán echo lo mismo con mis datos cuando yo tuve que pasar por eso? No quiero ni pensarlo.
Obtuve los datos que inicialmente buscaba: quien era la persona que me contacto enviándome un mensaje. Pero no solo eso obtuve, ahora además de saber su nombre completo, se el de su hermana y su madre también, los últimos libros que ha leído, quien y cuanto aporta a la economía familiar, donde estudio, cuales son sus materias favoritas, sus antecedentes de salud, que hace en su tiempo libre… Si esto no es de carácter privado, entonces ¿que lo es?
Más aun, puede que esto no sea de carácter privado, no estoy seguro; de lo que si estoy seguro es que nadie le advirtió que esos datos acabarían en la red, luego entonces por ahí sucede algo que no debería pasar y alguien debe explicar por que ocurrió esto. Tristemente no creo que esto suceda.
Ya tengo los datos que necesitaba y algunos otros, por desgracia, y ya respondí el mensaje. ¿Ahora que? ¿Que hacer con la información que tengo y con la que no contaba y ni sabía de su existencia? Nada malo desde luego, así no soy yo. ¿Que hacer?
Hay al menos dos opciones -siempre hay opciones- la primera, reportar el incidente al ente que cometió el error; la segunda, aquí no paso nada y sigamos adelante.
La segunda es, de lejos, la más fácil, aquí nadie sabe nada, aquí nada paso, continuemos. No me tengo que molestar en notificar, si no obtengo respuesta no me molesto por la falta de compromiso de las personas para rectificar su error, se evitan malos entendidos sobre porque encontré yo esa información y no otra persona ¿acaso estaría haciendo algo malo al buscar información en la red? Sin embargo así no es como soy, y depende del punto de vista con que se observe el hecho: esto puede ser bueno o malo. Entonces no hacer nada al respecto no va conmigo, no es una opción; no es mí opción.
Me queda la primer opción: reportar el incidente. Lamentablemente sucesos anteriores me han demostrado que el compromiso del ente para resolver sus errores no es el mejor. Pasaron más de cuatro meses para que me hicieran caso, se molestaron porque les dije que tenían un error, según me dijeron ya sabían de eso pero no lo habían corregido porque no habían querido, casi un año con eso que no habían querido reparar hasta que fui personalmente a decírselos. Sospechas de porque yo sabía eso. Yo se que no actuó de mala fe, pero que flojera andar explicando mis acciones …
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G.P.M.
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